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Nuestra Historia

El Círculo Deportivo Internacional (CDI) nació en 1937 como un proyecto pionero impulsado por un grupo de personas visionarias que buscaban promover el deporte en El Salvador.


Su fundación respondió al desarrollo que estaban experimentando diferentes disciplinas deportivas en el país como consecuencia del “boom” deportivo que provocó en el mundo occidental el resurgimiento de los Juegos Olímpicos en 1896, que vieron un nuevo esplendor en Atenas después de un letargo de más de 1,500 años. Esta fiebre deportiva global también contagió a El Salvador gracias a la influencia de comerciantes extranjeros que llegaban al país y de los jóvenes salvadoreños que eran educados en Europa, que en esa época se reunían en el Casino Salvadoreño, fundado en 1880, y en el Club Internacional, creado en 1903.


Con este auge deportivo que se vivió entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, se popularizó en El Salvador la práctica del fútbol, el tenis, la natación, el ciclismo y otras disciplinas. Sin embargo, en ese tiempo nuestra capital San Salvador no contaba con suficientes espacios para la práctica de estos deportes.


Fue hasta 1934, cuando se instituyó el Comité Nacional Olímpico y se organizaron los III Juegos Deportivos Centroamericanos, que se marcó un hito con la construcción del Estadio Nacional de la Flor Blanca, que fue estrenado al año siguiente.


En ese contexto, un grupo de salvadoreños visionarios decidió fundar un punto de encuentro para fomentar el acercamiento familiar y la práctica deportiva en un ambiente exclusivo y profesional.


Un proyecto pionero que sería denominado Club Deportivo Internacional.


HotelAstoria.jpgEl miércoles 22 de diciembre de 1937 se celebró una reunión histórica para el deporte salvadoreño en el lobby del Hotel Astoria, convocada por Armando Toriello, Ulises Varela, Alberto Vieville, Enzo Bianchi y Alfredo Massi. El objetivo de este importante cónclave era firmar el Acta de Fundación del Club Deportivo Internacional. La mayoría de los 43 socios fundadores eran reconocidos empresarios de la época. El primer presidente de la Junta Directiva del CDI fue Víctor De Sola. En su representación, Alberto Vieville solicitó aprobar la emisión de las acciones para pagar el capital social.


El 31 de enero de 1938 se celebró la segunda Asamblea General, en la que fueron aprobados los estatutos redactados por Luis Rivas Palacios y Enzo Bianchi. En esa misma reunión, se eligió a una nueva Junta Directiva, presidida por el coronel José Ascencio Menéndez, y se aprobó el nombre definitivo de Círculo Deportivo Internacional.


El próximo paso sería buscar un lugar apropiado para la sede. Se evaluaron varias opciones, pero una fue la que llamó la atención de los directivos: un terreno de dos manzanas en “camino de San Benito”, entre la Cruzadilla y el Country Club, que era propiedad del expresidente de la República, Dr. Alfonso Quiñónez Molina.


La compra fue autorizada por la Junta Directiva el 8 de abril de 1938 y se encomendó la construcción de las instalaciones a Ernesto De Sola, quien dirigía una de las más prestigiosas compañías arquitectónicas que contribuyó a la modernización y el embellecimiento del paisaje urbano de San Salvador.


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Finalmente, el domingo 27 de noviembre de 1938, a las 10:00 de la mañana,

la Junta Directiva del CDI tuvo su primera sesión oficial en el edificio, el cual fue descrito como

“moderno y de líneas elegantes, con perfectos patios de tenis”.


La funcionalidad y la belleza arquitectónica del edificio, con sus dos canchas de tenis, serviría de escenario para el desarrollo de este deporte en el país y para impulsar la formación de generaciones de atletas de talla internacional.